Cómo afectan los Campos Electromagnéticos al descanso nocturno

qlink Publicado en la revista VerdeMente. Mayo 2007

Por Mónica Gómez, terapeuta holística.

Como dijo Einstein “La materia es irrelevante, el campo energético lo es todo".
Todos los seres vivos generan a su alrededor un campo electromagnético (CEM) denominado campo energético o biocampo. El aura, como se conoce desde la antigüedad en las tradiciones orientales, es ya un hecho científico desde 1994, año en el que el Instituto Nacional de la Salud de Estados Unidos estableció el término biocampo referido a un campo electromagnético que rodea el cuerpo de cada persona. Según ellos el biocampo regula y equilibra múltiples sistemas, desde el nivel celular hasta el de toda la persona.

Los militares entrenan a algunas de sus fuerzas especiales para ver auras, porque al mirar a alguien saben exactamente lo que esa persona está pensando y sintiendo, lo cual obviamente les resulta de suma utilidad.
Tanto las emociones como los pensamientos son campos electromagnéticos, aunque la frecuencia vibratoria de las emociones es más baja que la de los pensamientos, de lo que se deduce que los patrones de pensamientos y emociones se reflejan en el biocampo.
Interferencias provocadas por las emisiones electromagnéticas artificiales procedentes de aparatos eléctricos, teléfonos móviles e inalámbricos, ordenadores, TVs, GPS, wifi, microondas y un largo etcétera pueden alterar dichos campos y volvernos irritables, deprimidos o iracundos.

Por la noche es cuando somos más vulnerables a las radiaciones electromagnéticas porque el cuerpo tiene las defensas bajas (el sistema inmunológico está desactivado), ya que está realizando labores de reparación.
El sueño está intrincadamente relacionado con el sistema inmunológico. Si no duermes bien tu sistema inmunológico será mucho menos efectivo en su lucha contra la enfermedad. Tendrás menos energía, menos motivación y es más probable que estés irritable. El sueño es una de las funciones básicas del ser humano, y las consecuencias de padecer un sistema de dormir desequilibrado son graves. El 25% de la población sufre de algún tipo de trastornos de sueño.

Uno de los efectos perniciosos de la contaminación electromagnética es que inhibe la producción de la hormona melatonina, denominada hormona de la oscuridad, dado que sólo se produce durante la noche mientras dormimos. La melatonina es uno de los antioxidantes más poderosos que se conocen, y juega un papel fundamental en la prevención de numerosos cánceres, puesto que evita mutaciones en el material genético.
Estudios realizados concluyen que las personas invidentes, al tener niveles más elevados de melatonina, tienen un riesgo menor de contraer cáncer.
La melatonina es más efectiva en la eliminación de los radicales libres que la vitamina E o el ácido ascórbico (vitamina C) de los que tanto se oye hablar.
La disminución en la producción de melatonina puede producir a su vez el descenso de la serotonina, característico de patologías como la Depresión, el Parkinson o el Trastorno Afectivo Estacional (TAE).
Otra de las funciones de la melatonina es protegernos contra el envejecimiento.

Se puede incrementar la producción de melatonina de forma natural exponiéndose a la luz del sol durante el día (y también a bombillas de espectro total) y a una absoluta oscuridad durante la noche. Se deben usar cortinas o persianas que no dejen pasar la luz del exterior. El nivel de oscuridad debe ser tal que no veamos nuestra mano si la colocamos delante de la cara. También se debe evitar encender la luz si se va al baño por la noche, lo que interrumpe la producción de melatonina durante el resto de la noche. Incluso cuando estamos expuestos a una pequeña cantidad de luz, natural o artificial, y aunque tengamos los ojos cerrados, el cuerpo interpreta que ha finalizado la noche y comienza un nuevo día, por lo que interrumpe la producción de melatonina.
Científicos británicos han sugerido que el incremento en la incidencia de leucemia infantil en UK, Europa y los Estados Unidos puede deberse a la exposición nocturna a la luz. El electrosmog provoca una pérdida de sincronización de los biorritmos. Los llamados 'genes reloj' se descubrieron hace sólo 5 años. Anomalías en su funcionamiento pueden provocar que las células no respondan a las señales que interrumpen la división celular o las que indican a las células anormales que se destruyan (apostosis)
Las diferentes fases REM -fase de descanso cognitivo- que se suceden mientras dormimos disminuyen al someternos a CEM.

Es imprescindible no dejar el móvil encendido o aparatos eléctricos en las cercanías de la cama. Los radiodespertadores son especialmente nocivos, puesto que a las emisiones electromagnéticas que producen se suma la luz emitida por los números de la pantalla digital. Ni que decir tiene que las mantas eléctricas son también desaconsejables.

Por otro lado, resulta de suma importancia medir las radiaciones electromagnéticas del dormitorio con objeto de reducirlas al mínimo durante la noche. Puedes encontrar otras recomendaciones para gozar de un sueño reparador en mi web www.dietametabolica.es

El informe del biofísico neozelandés Neil Sherry (Junio 2000), realizada a petición del Parlamento Europeo, concluye "la radiación electromagnética de baja frecuencia (como la emitida por los teléfonos móviles) es perjudicial para el cerebro, corazón, feto, hormonas y células. A través de resonancias con los cuerpos y las células, la radiación interfiere en la comunicación intercelular, su crecimiento y regulación, dañando la base genética de la vida".

Aunque lo principal es minimizar en todo lo posible la exposición a los CEM, creo que hoy en día resulta imprescindible llevar siempre encima algún tipo de protección. Según los expertos el colgante Qlink es el sistema de protección contra los CEM de mayor calidad que existe hoy en día, y el más usado en todo el mundo.

El colgante QLink es fruto de más de 25 años de investigación en las instituciones científicas más prestigiosas del mundo: Universidad de Stanford, Universidad de California Irvine, The Imperial College de Londres y el Instituto del Cáncer de Viena.

El término QLink deriva de Quantum Link porque la tecnología SRT (Tecnología de Resonancia Simpática) interactúa con las energías sutiles objeto de la física cuántica.

El Qlink actúa como un diapasón programado con la nota o frecuencia ideal de un organismo saludable. Durante los primeros días el Qlink se ajusta o se 'sintoniza' con el campo energético de una persona. Posteriormente cuando la persona pierda su estado de equilibrio debido a estrés físico, mental o emocional, o a interferencias externas como emisiones electromagnéticas (móvil, ordenador), el Qlink recuerda al organismo su frecuencia ideal. El cuerpo reacciona a la nota emitida por el Qlink, y por el fenómeno de resonancia, comienza a vibrar en la misma frecuencia, restableciendo sus niveles óptimos.
Cada persona tiene su propia “firma energética”, similar a lo que ocurre con las huellas dactilares, por lo que no se recomienda prestar el Qlink a otra persona. Los efectos terapéuticos no serían tan efectivos al estar sintonizado para otra persona.

Un estudio del Acacia Whole Centre en América constató que la resistencia del cuerpo a los campos electromagnéticos se incrementó en un 292% al usar el Qlink durante 2 minutos.


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